La complacencia

7 Mar, 2025 | Blog

Complacemos desde un cuerpo que no pudo desarrollar el contacto con sus propios límites

¿Cuántas veces nos ha pasado que, cuando queríamos poner nuestra voz en algo, el cuerpo no nos ha acompañado? Algo así como una sensación de parálisis, con el cuerpo tenso, mientras nuestra cara asiente a lo que no desea…

Complacemos desde un cuerpo, donde el contacto con nuestra agresividad ha tenido consecuencias para nosotrxs.

Complacemos desde una fisiología que se construyó en la amenaza, sin poder explorar el contacto con nuestra propia potencia.

Complacemos porque el anhelo de conexión y pertenencia nos deja vulnerables y desorientadas.

Complacemos porque nos sentimos pequeñxs ante la mirada y el contacto del otrx.

Transformar los patrones de complacencia en capacidad y potencia interna es romper con un ciclo de respuestas inconscientes que emergen cuando menos lo esperamos.

Es un proceso que exige encuerpamiento.
Encuerpar las sensaciones de “soy capaz” y hacer mucho contacto con nuestro sentido del límite. ¿Hasta dónde es demasiado para mí? ¿Hasta dónde es suficiente? ¿Cómo sé, en mi cuerpo, que es suficiente?

Transformar la complacencia pasa por volver a sentir el cuerpo, por habitar las sensaciones incómodas y por desarrollar recursos que nos ofrezcan sostén interno, para navegar los espacios más incómodos sin ser arrolladas por las viejas inercias.

De la complacencia se sale señoras. 🔥🔥🔥🔥

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